https://observatoriodeurbanismocaracas.wordpress.com/2020/03/21/covid-19-coronavirus-y-ciudades-el-caso-de-caracas/
Observatorio de Urbanismo – Caracas
Covid-19. Coronavirus
y ciudades. El caso de Caracas.
El ataque del Covid-19, virus recién instalado para
desmedro de la humanidad entera, viene lamentablemente avanzando a través de
todos los continentes, particularmente de las ciudades conectadas globalmente. Resalta que
la transmisión o contagio inicia en las ciudades más globalizadas del planeta,
por la actividad turística o de negocios internacionales, y en segunda etapa ahora
se dispersa hacia las ciudades de los sub continentes menos desarrollados y
probablemente menos conectados globalmente, pero con una muy alta tasa de
riesgo de mayor mortalidad, dadas especialmente las condiciones sanitarias más
deficientes, aún con el necesario apoyo de organismos internacionales, lo que
está por verse.
Los efectos sanitarios del COVID-19, con una tasa de
mortalidad relativamente baja en comparación
con otras endemias y pandemias, alarman sin embargo sobremanera, por el
sufrimiento causado en cada familia y comunidad
afectada, y produce pánico generalizado de contagio, lo que ha llevado al
establecimiento de políticas de aislamiento social o confinamiento casi total de
la población en sus casas a nivel mundial, por períodos mayores a quince días
incluso, paralizando la economía, afectando el empleo con proyecciones
negativas indeseadas o efectos macroeconómicos nefastos que apenas comienzan a estimarse, y distorsionando la
vida personal y comunitaria en su casi totalidad. Los efectos del confinamiento también traerán situaciones sanitarias,
psicológicas y sociales que están por verse, sobre todo en los países con menos
recursos que comienzan a verse afectados, y tendrán incluso consecuencias políticas,
que ya se reflejan en una aparente competencia global por demostrar gobiernos
fuertes y preparados ante la calamidad.
Ahora bien, las tasas de mortalidad de este virus no se
han mostrado iguales en cada país o región. Las medidas de confinamiento han
resultado aparentemente muy eficaces e indispensables, pero ellas han debido
venir acompañadas de una infraestructura tecnológica y una estructura urbana
que debemos destacar. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2020; (https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/situation-reports
), a la fecha de este escrito, se han contabilizado globalmente 234.073
personas infectadas y 9.840 decesos, con una tasa promedio de 4,2%. Mientras la
tasa de mortalidad en la República China a la fecha es de 4,00%
aproximadamente, en la nación surcoreana o República de Corea, esta tasa es de
1,08%. La misma es actualmente del 8,03% en Italia, al tiempo que resulta de
0,81% en Alemania.
¿Cuál ha sido la diferencia en las políticas de cada país? Según el
artículo de la BBC de Londres: (https://www.bbc.com/mundo/noticias-51838817)
“Corea del Sur adelantó una campaña agresiva para combatir el virus. Puso
todo su sistema de salud a disposición para diagnosticar
tempranamente la presencia del Covid-19 en los habitantes
de zonas críticas del país. Un
ejemplo de ello es que, a pesar de que EE.UU. y Corea del Sur anunciaron el
mismo día el primer caso de coronavirus en sus respectivos países (20 de
enero), hasta esta semana EE.UU. había examinado a 4.300 personas en su
territorio. Corea del Sur, en cambio, hizo el test en 196.000. Ese método,
aunque ha sido calificado de invasivo, ha logrado salvar vidas”.
La misma fuente de la BBC para el caso de Alemania (https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-51980118
), reporta que el amplio alcance de los exámenes permitió también a este país
identificar la epidemia desde una etapa muy temprana para trabajar sobre ella,
así como la impresionante capacidad del Instituto Koch alemán, de realizar
160.000 exámenes de diagnóstico por semana.
La detección temprana es clave para la definición de las
políticas de aislamiento de la población en riesgo, y parece ser también clave
en el control de las estadísticas de la enfermedad, pero ella funciona con un
capital humano, una infraestructura y equipamientos urbanos indispensables. La
pandemia, así declarada por la OMS, parece mostrar un ciclo de aumento y
declive de los contagios cuyo pico más alto ocurre alrededor del día 15 del
primer contagio detectado, y el declive inicia aproximadamente a partir de
entonces, dependiendo de las medidas de aislamiento y de detección temprana.
Esto hace que los países afectados se encuentren en distintas etapas o
momentos, con la posibilidad de aprender de los países afectados más
tempranamente.
Según la OMS (2020) (https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/situation-reports
) al 1 de marzo de 2020 en Venezuela se reportaron 36 casos de personas
contagiadas desde el día 13 de marzo pasado (según información pública, hoy el número
es de 70), con ningún deceso, situación similar a otros países de la región
cronológicamente paralelos (en la República China por ejemplo los primeros
casos parecen haberse detectado en diciembre de 2019, con lo cual se encuentra
en otra etapa, aparentemente en declive del contagio del virus). Brasil
presenta 428 casos y 4 decesos, con fecha de primer caso detectado en la última
semana del mes de febrero de 2020.
Pero la situación sanitaria de Venezuela resulta grave en
términos de migración de personal de la salud al exterior produciendo déficits
en especialistas, particularmente en infectología según declaraciones de la
Sociedad Venezolana de Infectología el desmantelamiento de equipos e
infraestructura, clausura de servicios especializados en hospitales, e incluso
cierre total de instalaciones hospitalarias, como es el caso de los hospitales
caraqueños de referencia nacional e internacional J.M. de Los Ríos (infantil) y
Periférico de Coche, inoperatividad casi total de los ambulatorios comunitarios
de atención primaria denominados recientemente “Módulos Barrio Adentro” en comunidades
populares, escasez de medicinas y material sanitario, escasez de combustible para
el transporte automotor, desnutrición, inseguridad alimentaria y
empobrecimiento del 80% de la población en los últimos 6 años (ACNUR, 2019 (https://www.ohchr.org/Documents/Countries/VE/A_HRC_41_18_SP.docx
), escasez de agua potable, fallas eléctricas constantes, a lo que se agrega
falta de acceso a información pública confiable y transparente por limitaciones
a la libertad de expresión y acciones políticas represivas contra denunciantes
de la situación. Aunque el país posee los conocimientos científicos o técnicas
de biología molecular para la detección de la COVID- 19, por ejemplo en el
Instituto Nacional de Higiene de la Universidad Central de Venezuela, su
trabajo se ve limitado por la falta de insumos para este fin y las estructuras
hospitalarias, carentes de los insumos esenciales para el tratamiento, con
menos de 70 camas de terapia intensiva operativas en el ámbito nacional.
La situación de la ciudad capital, Caracas, no escapa a
estas notas generales, aunque la situación se torna incluso más gravemente acentuada
en las ciudades del interior del país. La ayuda internacional que está en
proceso de ser recibida en términos kits de detección del virus o insumos médicos
mínimos como mascarillas, sueros, etc., sólo ayudará parcialmente a aliviar la
situación.
¿Qué implicaciones urbanísticas derivan de toda esta
situación? El abandono de la infraestructura y los equipamientos urbanos, especialmente
los de carácter sanitario que también ha visto el país y nuestras ciudades en
los últimos años resulta inaceptable. Se ponen especialmente a prueba en una
situación tan excepcional como grave, pero muestran claramente que para
mantener la debida calidad de vida urbana, como la productividad necesaria para
la sostenibilidad de nuestras ciudades, tanto los equipamientos urbanos
puntuales a todas las escalas de atención, como las grandes infraestructuras de
redes de agua, electricidad y comunicaciones, son indispensables para la
vida, mejor aún, con sistemas democráticos y transparentes.
21 marzo, 2020
Fuentes:
- - OMS, 2020. Coronavirus disease 2019 (COVID-19) Situation
Report – 60. Al 19 de marzo de 2020. En: https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/situation-reports
- ACNUR, 2019 (https://www.ohchr.org/Documents/Countries/VE/A_HRC_41_18_SP.docx